martes, 26 de octubre de 2010

ALGUNAS POSTALES DE PUERTO NATALES.





ALUMNOS DE 4° ARQUITECTURA DE LA UMAG VISUALIZAN NATALES DEL FUTURO


Estudio contó con el apoyo de Gobernación Última Esperanza y Municipalidad de Natales.


En una reunión entre el gobernador de la Provincia de Última Esperanza, Max Salas Illanes; el seremi de vivienda, Christian Matheson, el alcalde de Natales, Fernando Paredes y el profesor de la Universidad de Magallanes, Boris Cvitanic, dialogaron respecto a la identidad arquitectónica de Puerto Natales.

Como resultado de este encuentro decidieron incentivar a los alumnos de 4° de arquitectura de la UMAG, a participar de un programa que les permita a los próximos profesionales visualizar y diseñar Natales en el futuro. “Da cuenta de la realidad del proceso pionero de la fundación de nuestra ciudad, en la materialidad de las construcciones; un poco las líneas europeas y también una representación de Chiloé. Hay una mezcla de cosas y que lamentablemente Natales con el paso del tiempo y con el desarrollo de la modernidad y otros aspectos se han ido escondiendo. Hoy quedan algunos barrios en que se puede decir, que lindo este lugar, pero no hay una armonía”, explicó el gobernador.

A raíz de esta inquietud de potenciar la identidad de Puerto Natales, el municipio junto a la Caja de Compensación Los Andes y la Gobernación de la Provincia gestionó y apoyo la venida de los alumnos junto al docente Cvitanic, para que durante dos días recorrieran las principales arterias y sectores, analizando los diseños y construcciones de la ciudad, para proponer en los próximos meses una idea concreta que pueda ser un ejemplo de futuros proyectos para la comuna.

“Han trabajado en encontrar una identidad arquitectónica que sea atractiva, y después ellos nos van a proponer un modelo de cómo podría ser una ciudad, un centro de Natales que rescate y que sea capaz de trabajar la identidad de Natales en cuanto a su arquitectura, a su estética, en cuanto a la manera de vivir la ciudad”, dijo Max Salas.

Por su parte, el alcalde Paredes indicó, “creo que aquí estamos materializando algo que nos falta en Puerto Natales, cómo no pensar que el municipio, el día de mañana, tenga una ordenanza que vaya exactamente en el sentido de ir resguardando nuestra identidad arquitectónica”.

El edil añadió, “quiero felicitar a los alumnos y alumnas que están prácticamente en su último año de carrera y que esto podría significar una tesis. Los hemos visto trabajar en la calle Eberhard, en la calle Baquedano, haciendo todo un levantamiento de lo que quizás nosotros no somos capaces de ver por estar tanto tiempo transitando por nuestras arterias”.

En tanto el profesor de la asignatura Historia y Geografía Regional, Boris Cvitanic, agradeció la idea de establecer el vínculo generado entre el mundo académico, lo público y privado. “Es una iniciativa valorable porque implica repensar el desarrollo y un poco la imagen de lo que debe ser la Región desde las provincias”.

Juian Ojeda

Fuente: www.radiopolar.com

domingo, 24 de octubre de 2010

LA EXPEDICIÓN DEL CAPITÁN EBERHARD


por Sergio Lausic Glasinovic

En estos días en que Puerto Natales celebra un año más de presencia en la historia de Magallanes y de Última Esperanza en particular, se hace necesario para las nuevas generaciones -y porque no decirlo, y para las antiguas- los pormenores que caracterizaron a la expedición de Herrman Eberhard a Última Esperanza y que dieron con su descubrimiento y exploración, tanto marítima como terrestre. ¿Que se puede decir sobre los datos biográficos de Herrman Eberhard? Fue este un hombre de mucho temple y una de las personalidades más interesantes de los pioneros del austro patagónico. Había nacido un 27 de febrero de 1852 en Ohlau, en la región de Silesia, Alemania. Cuando tuvo la edad de iniciar la escuela fue enviado por sus padres al "Cuerpo de Cadetes" en Wahlstatt. Más tarde proseguirá sus estudios en este mismo instituto militar de educación secundaria. Con posterioridad se trasladará a Berlín para culminar con sus estudios de bachillerato e ingresar al ejército prusiano con el grado de teniente.

Tras la aventura

Pero a Hermann Eberhard le llamaba, en sus ideales de juventud, la vida de aventuras y empresas que el mar le mostraba en sus sueños y aspiraciones íntimas. De esta manera decide ingresar a la marina dejando en 1869 su carrera para alistarse como simple marinero en un buque de cabotaje alemán. Su capacidad, tenacidad y espíritu de superación, fueron en Eberhard lo suficientemente abundantes para llegar a ocupar los puestos de piloto y finalmente de capitán, después de los exámenes de rigor correspondientes. De esta manera, la compañía naviera "Kosmos" le confía una nave para estacionarla en las islas Malvinas. Un dato importante en este inicio de su vida en la región austral patagónica, lo será su nombramiento en 1899 de cónsul alemán en Río Gallegos, cargo que desempeñó hasta 1904. Con ello se transforma en el primer cónsul que el Imperio Alemán de la época había nombrado para aquella ciudad argentina. Su deceso a una edad todavía vital para el ser humano, 56 años, truncó toda una enorme capacidad de trabajo, logros y sueños para él, como para la misma comarca de Última Esperanza. Nuevamente como en su primera definición hacia su futuro personal, Eberhard definió muy acertadamente al renunciar, una vez más, a un mundo que tenía ya programado por delante. Abandonará su vida marinera de porvenir seguro para dar paso a su ensueño de descubrir y lograr para él y los suyos un mejor lugar para hacer realidad sus sueños de grandeza creadora. Eberhard es otro de los tantos ejemplos del poder de atracción que tiene este vasto hinterland patagónico; del embrujo por así decirlo de sus paisajes y, más que nada de la posibilidad de que aquí, en la tierra Patagónica meridional, el hombre puede llegar a construir su futuro con completa libertad a sus aspiraciones.

Traslado de rebaño

Volviendo al momento de su destino a las islas Malvinas, a Eberhard le corresponderá trasladar hacia la incipiente colonia de Magallanes los rebaños de ovejas, que embarcados en el archipiélago de la eterna disputa, eran traídos hasta la nueva tierra que los estaba esperando con ansias de futuro promisorio. Y es así que fueron desembarcados en Oazy Harbour para H. Reynard, en Punta Delgada para Waldron y Wood y en Useful Hill Station para Douglas. En estos viajes vio Eberhard las grandes posibilidades que la explotación ovina presentaba para estas regiones, como los conocimientos necesarios para interesarse por una empresa de esta índole. Con estas nuevas ideas en el pensamiento, Eberhard renuncia a la compañía "Kosmos" y a su cargo de capitán, para lanzarse, ahora, a una actividad que lo llevará a la historia de las figuras célebres del devenir patagónico. Inicia en una primera etapa, sus sueños de colonizador y ganadero al asentarse tras una interesante expedición de búsquedas de tierras aptas para el pastoreo de "Chymen Aike", a orillas del río Chico en el territorio de Santa Cruz. Corría ya el año de 1887 y su contrato con el gobierno argentino le aseguró 40 mil hectáreas. Traerá a su familia que lo esperaba en Puerto Stanley y se puso de lleno a trabajar en su nueva aventura. Pero como él mismo lo dirá en su diario personal "… o era joven, tenía mucho entusiasmo para la empresa…", así que pronto comenzó a interiorizarse de las diversas expediciones patagónicas y de sus resultados. Por esa razón le comenzó a llamar su atención sobre las tierras que los ingleses llamaban en sus cartas geográficas como "Plains of Diana" (Llanuras de Diana) y a las cuales parecía que nadie había alcanzado a llegar. Como el mismo Eberhard lo dirá posteriormente y dado el resultado negativo de las expediciones "… me vino la idea de que el mejor modo de obtener una vista general de las regiones en cuestión de la Patagonia, sería el de hacerlo por mar… "

Expedición

Será en el mes de mayo de 1892 con la llegada a "Chymen Aike" de Augusto Kark, que comienzan a planificar esta expedición a las "Llanuras de Diana". El 1 de junio inician su camino hacia Punta Arenas donde, con el consentimiento y apoyo del cónsul alemán Rodolfo Stubenrauch, obtiene permiso y medios para lograr su cometido. La expedición la conformaban el propio Eberhard, Kark ya mencionado, más Teodoro Huelphers y dos marinos ingleses de apellidos Game y Cattle. Todos ellos se embarcan el 12 de junio en el "Africa" con todos sus materiales adquiridos en Punta Áreas, con la intención de que los dejen en Itmus Bay, para seguir por su cuenta. Tras algunas peripecias en este viaje que piloteó el mismo Eberhard, llegan a destino en el interior del canal Smith. Una vez en Itmus Bay, comienzan las zozobras de los expedicionarios, como a la vez el temple y capacidad de superar los peores avatares. La naturaleza, desde ese día 15 de junio, se les presentará con toda su violencia característica de estas latitudes australes. Ya al día siguiente inician la navegación en un bote adquirido para esos efectos expedicionarios. Se trata de una embarcación comprada en Punta Arenas y que había pertenecido al vapor alemán "Cleopatra" naufragado en Punta Dúngenes. Con este bote, cargado de vituallas se lanzaron canales adentro para llegar a su objetivo. El tiempo atmosférico les fue siempre adverso, ya que la lluvia el viento fuerte lo acompañaron en toda la navegación, más las vicisitudes de un mar desconocido y lleno de peligros. Hacia el día 17, un ataque de reumatismo hizo que a Eberhard lo ayudaran a levantarse. Ya la temperatura estaba bajo los cero grados. Tuvieron que zarpar el 18, aún Eberhard sufriendo fuertes dolores reumáticos y así el con el trabajo de remos del resto de los expedicionarios, siguieron navegando por el llamado Unión Sound. El día 19, después de pernoctar para pasar la noche y reponerse de la dura jornada diaria, la expedición siguió su curso. Al llegar al día 20 se encontraban al lado opuesto del Paso de Kirk donde en sus cercanías lograron acampar. Será el 22 de junio que estuvieron a punto de zozobrar, ya que la fuerte corriente del canal los llevó a velocidad vertiginosa entremedio de torbellinos peligrosísimos. Dice Eberhard en su diario que frente a esta situación de peligro "… mi tripulación se portó como hombres y verdaderos marinos". Ya hacia el 23 de junio navegaban sobre el canal Obstrucción. Será el 25, cuando en conjunto con Kark, inician ambos una expedición hacia el interior de la costa donde habían pernoctado, río arriba descubren una laguna que llaman "Lago Luisa". Aquí se darán cuenta que no podrán llegar hasta las "Llanuras de Diana". Por tal motivo el 2 de julio deciden nuevamente hacerse a la mar. Será la primera oportunidad en que tendrán un encuentro pacífico, pero lleno de recelos, con los habitantes autóctonos del lugar. Ese mismo día desembarcan en una pequeña bahía que llaman "Lee". Al día siguiente emprenden de nuevo la navegación, alcanzando la bahía Moore. Como buscaban agua y al hallarla en un río que no tenía desembocadura lo designaron como "Río perdido". Al iniciar una expedición hacia el interior se dieron cuenta que los terrenos eran aptos para la cría de ganado. Ya el 4 de julio, emprenden el cruce del Seno, para lo cual tuvieron que romper inicialmente la bahía donde habían pernoctado. Al día siguiente excursionaban hacia el interior, siguiendo la corriente de un río y así descubren que pasado el murallón de calafates, se les presentaba una vega abierta y llena de pastos abundantes. Siguieron avanzando y al remontar un cerro se les presentó lo que parecían ser las buscadas "Llanuras de Diana". Desde la "Sierra Dorotea", así designada por la expedición, la tierra se le presentaba como la mejor que habían visto hasta ese instante. Este tipo de trabajo expedicionario, lo volvieron a repetir el 6 de julio, donde Eberhard comprueba que las tierras son aptas para el trabajo ganadero "… aunque requiere mucho capital y ruda". Como el tiempo empeorará por las nevadas, se tuvieron que trasladar hacia otros puntos del interior del seno. Ya habían denominado a un río "Cuchara"; ahora les tocará el turno a las islas "Ratón", "Lagartija" y "Guanaco". Hacia el Séptimo día continuaron recorriendo a pié las inmediaciones, confirmando la buena capacidad de los terrenos para un trabajo ganadero. Como les hacía falta agua buscaron la posibilidad de buscar en otro punto. En los días venideros, seguirá Eberhard recorriendo todo ese sector, tanto por vía marítima y terrestre. Uno de los últimos nombres para enriquecer la toponimia de Última Esperanza será el "Monte Prat". Debido a que el tiempo seguía muy inclemente, por los intensos fríos y nevazones, como también por el estado precario de los expedicionarios, es que Eberhard decide regresar. Ya los mismos víveres estaban escaseando, al mojárseles muchos de ellos. En todos los días venideros seguirán navegando y colocando nombres a diversos puntos del sector, no abandonándolos en ningún momento el mal tiempo que, en una oportunidad, les llegó a romper uno de los mástiles de la embarcación. Las anotaciones del diario de viaje del capitán Herrman Eberhard concluyen el día 5 de agosto, cuando hacían ya, desde hace algunos días, señas a diversos barcos para que los trasladaran a Punta Arenas. Habían llegado a una situación crítica, pues las lluvias constantes, más la escasez de víveres los había dejado agotados. Finalmente un vapor de la empresa "Kosmos" los divisó y así pudieron llegar a destino. Cabe hacer notar que, con posterioridad y debido al esfuerzo visionario de este verdadero pionero de las tierras magallánicas, pudo iniciar los trabajos de colonización de Última Esperanza. Fueron muchos los años de esfuerzo, de pérdidas y de sacrificio. El nacimiento de Puerto Consuelo fue sin duda alguna una de sus más firmes realizaciones y que llevó la civilización a esos parajes. El trabajo colonizador de Eberhard y sus familiares, fue como una chispa que iluminó también a otros impulsores del trabajo ganadero en Última Esperanza. Todo ello fue creando las condiciones, para que más tarde hiciera su aparición el primero centro poblado de este sector continental magallánico, Puerto Natales. Terminaré esta presentación del trabajo expedicionario de Herrman Eberhard con las palabras escritas por uno de los principales biógrafos y traductores, Werner Gromsch, el cual refiriéndose al trabajo colonizador de éste expresó en 1922: "El nombre Eberhard… quedará grabado con letras de oro en las páginas de la historia regional y de estímulo a las generaciones venideras las que han de conservar lo que sus antepasados supieron conquistar en ruda labor con innumerables sacrificios"
Impactos - Año 1 – Nº 9 - Punta Arenas, 2 de junio de 1990.

Y LLEGARON HUYENDO...


Por Pavel Oyarzún Díaz
En la noche del 9 de diciembre de 1921, doce hombres llegaban al territorio de Magallanes, tras cruzar, de a caballo, el cerro Centinela, en plena zona de Lago Argentino. Venían huyendo del infierno. Tenían precio sobre sus cabezas. Un precio muy bajo, digamos, el de un guanaco. Eran los últimos sobrevivientes de una huelga que terminaba para ellos en una derrota sin gloria. El último núcleo de anarquistas que salía huyendo de la llanura en donde habían querido fundar el paraíso en la tierra. Porque aquella huelga que declararon a los cuatro vientos, no fue una huelga más, no fue sólo por unas cuantas monedas, sino que por la revolución, por el socialismo. Eran hombres de fe, que ahora le daban cuerda a la desesperación en su escapatoria a los pies del cadalso. Parecía mentira. Sólo unas cuantas semanas antes, eran los dueños de toda la provincia de Santa Cruz, Patagonia argentina. Cruzaron la pampa fría con el credo revolucionario en la boca, buscando hermanos para la causa. Y los hombres los siguieron. Formaban grandes grupos de jinetes alzados. Y la palabra huelga se esparció por todo el territorio, en cada estancia ganadera, en los galpones de esquila y en los corrales, en cada huella de tierra, vadeando los ríos, palmo a palmo de la llanura, en kilómetros a la redonda. Y mírenlos ahora. Era de no creerlo. De todo el movimiento huelguístico sólo quedaba una cifra imprecisa de muertos, el imperio acerado de una ley marcial, y centenares de sobrevivientes que jamás volverían a rebelarse en sus vidas, tampoco lo harían sus hijos, ni los hijos de sus hijos.

Entre los escapados iba Antonio Soto Canalejo, líder máximo de la huelga. Español, de veinticuatro años de edad, nacido en El Ferrol *, en ese vértice de tierra, al noroeste de la península Ibérica, que es Galicia. El hombre más buscado de la Patagonia. El enemigo público número uno para la Liga Patriótica, la Iglesia, los estancieros y el gobierno de la provincia. Un anarquista de tomo y lomo, sin duda. Tras ellos, en la estancia La Anita, a esa misma hora, se mataba que era un gusto. La gran mayoría de los ovejeros, en la asamblea del día anterior, había decidido entregarse a las tropas del 10 de Caballería, al mando del capitán Viñas Ibarra, con la ilusión de que no haya fusilamientos. Soto Canalejo casi perdió la voz diciéndoles, más bien gritándoles a todo pulmón que debían pelear, que no era posible claudicar a esas alturas de la vida y de la muerte. Pero la suerte estaba echada. Los ovejeros votaron por la claudicación, a mano alzada. Entonces decidió largarse de allí, huir hacia Magallanes, hacia Chile. Le siguieron once de sus compañeros. Los demás, la inmensa mayoría, esperaron la entrada de los soldados. Lo hicieron en completo silencio, y en aparente calma. Luego, sólo sabrían de insultos, arreos y culatazos. Más tarde, sabrían de fosas abiertas por sus propias manos, tomas de distancia, ubicación en el punto de mira, órdenes de fuego, llegada de proyectiles. Todo muy rápido. Y todo era cierto, porque las balas de los Máuser no mienten. Aún así, permanecían impávidos, silentes hasta la médula. No intentaron nada. Ni siquiera lloraban. Parecía que no creyeran lo que les estaba pasando. Que sólo se trataba de un sueño protervo. Tal como si no se dieran cuenta de que eso y no otra cosa era la muerte.

Llegando así, como llegó Antonio Soto Canalejo a Magallanes, cumplía, sin saberlo quizás, con una especie de ley meridional. Llegaba huyendo. Y a estas tierras hacía ya varias décadas que los hombres llegaban huyendo o a cumplir una condena indecible. Escapados del hambre, de la guerra, de los estragos de la existencia, de la miseria congénita, de la mala fortuna, de lo que sea. Qué se puede ir a buscar al fin del mundo, si no es acaso borrar el pasado de una plumada, a golpes de viento; intentar ser otro, inventarse una vida. No obstante aquello, el gallego Soto era el más derrotado de los que llegaron al territorio magallánico, porque venía huyendo de una derrota total, que lo desbordaba, que la hacía inmensurable. Era una fe derribada. Un intento de revolución caído a pedazos, y en cuyo derrumbe había hombres, centenares de hombres habitando esos pequeños abismos que son las fosas, y sin embargo insondables en sus tinieblas duras, donde yacían con sus ojos y bocas, y con sus corazones pacíficos después de todo, tapiados por la tierra más fría del mundo, a escasa profundidad, pero para siempre. Aunque le hubiesen dicho al gallego Soto que los anarquistas eran borrados del mapa en todas partes; que la década de 1920 era la década destinada para los golpes finales a los anarcosindicalistas en Estados Unidos, en Europa, en América del Sur, esto no habría servido de consuelo para él, no habría abrevado en aquella fuente la sed de su angustia. Era un hombre joven, creía en la revolución. Era un anarquista, y por lo tanto, sabía que lo posible no es digno de fe; entonces, pedía lo imposible. Se le iba la vida en ello.

A pesar de la ceguera que provoca una fuga desesperada, Antonio Soto Canalejo y sus compañeros creían llegar a una buena tierra para su causa. En Magallanes no sólo salvarían el pellejo, sino que además encontrarían hermanos que pondrían sus vidas en la misma balanza. Y esa era la pura y santa verdad, como se dice. El territorio austral, el último en ser anexado al Estado de Chile en el continente, tan solo sesenta y ocho años antes, y a duras penas, vio crecer, como una planta extraña, la idea anarquista, que dio pábulo a la Federación Obrera de Magallanes, la organización sindical más poderosa de la que se tenga memoria en el cono sur americano. Más aguda y más audaz en su ideario que la misma Federación Obrera de Chile, fundada por Luis Emilio Recabarren, en el norte del país, en 1909. Fue algo estrambótico, realmente. Hombres que se reunían y conspiraban como podían, bajo los preceptos de la revolución social, del fin del capitalismo, del hombre nuevo. Era una locura. Un crisol de voluntades revolucionarias, que le declaró la guerra al Estado, a la Iglesia, a los reyezuelos de la industria ganadera, a los santos, los profetas, los poderosos. Pero no sabían nada de táctica y estrategia. Querían dar una guerra al Capital con unos cuantos revólveres Smith & Wesson. Y los amos de esta tierra, que en la Europa de donde salieron no habrían pasado de ser fundadores de una nobleza de opereta, príncipes enanos a fin de cuentas, recogieron el guante, y dieron con ellos en la caterva, les hicieron morder el polvo y la sangre. Se les adelantaron. Veían un poco más. Les bastó con un par de asonadas de tropas y policías, para dar por finalizada la época de las huelgas, los episodios de la subversión. En unas cuantos días terminaron con esa pequeña Comuna de París que fue Puerto Natales, en enero de 1919, y le bastaron algunas horas más de la madrugada del 27 de julio de 1920, para reducir a cenizas el local de la Federación Obrera en Punta Arenas. Así cayeron, entre las paredes y vigas calcinadas de la sede sindical, las intenciones de hacer de Magallanes un territorio liberado, una república popular o algo por el estilo. Luego, las persecuciones pertinentes, los encarcelamientos necesarios, las torturas a tiempo, los fondeos de hombres todavía con vida en las aguas del famoso estrecho de Magallanes, la recuperación del orden público, el imperio de la obediencia, el dictamen de las buenas intenciones. Y entonces las personas de bien, pudieron, por fin, respirar tranquilos en los salones, en los templos de culto, en los cuarteles.

Los fugitivos llegaban un año y medio tarde, y eso era mucho tiempo, para una causa urgente como la anarquista. Salvaron la vida, por cierto; pero cayeron directo a una tierra apagada para la revolución. Para el gallego Soto, comenzó otra historia. Tuvo que permanecer oculto, luego salir de polizón hacia el norte de Chile. Él quería regresarse cuanto antes a las llanuras de Santa Cruz. Quería continuar la batalla, tal como aquella tarde del 7 de diciembre fatídico, cuando le clamaba a sus compañeros que se fueran con él a los montes, y desde allí continuar con su guerra proletaria. No sabía bien si de guerrillas o de qué tipo, pero seguir en la contienda, como hombre bravío que era. Se quedó sin regresar, hasta diez años después, y eso ya eran siglos. Volvió a la provincia de Santa Cruz, que una vez fue su suya - es un decir- fue su propio y humilde Palacio de Invierno. Pero llegó a otra historia, a otro tiempo. No le reconocieron. Fue negado cien veces. No había memoria entre su gente, solo había miedo en grandes cantidades.

Ahora, escribo esto a unos cuantos años de que se cumplan un siglo de ocurridos los hechos. Un poco más de veinte años, y veinte años no es nada. Confieso que lo hago con la displicencia que da el tiempo transcurrido. Aún así ajusto mi sombra a este fragmento de historia de la Patagonia. Lo hago porque siento que se trata de un episodio trunco, inacabado. Quizás como lo son todos los episodios que protagonizan los hombres. Sólo a los dioses les son destinadas, en las escrituras, escenas resueltas de verdad, porque se imaginan eternas. Sin embargo, en nada cuenta que a mí los dioses me parezcan absurdos, porque en la historia de la muerte son imbatibles. Más sigo el hilo de este breve episodio patagónico, porque me atañe directamente. Después de todo, he nacido aquí, en el confín de la Tierra, donde tuvieron lugar estos hechos. Le podría dar, con cierta ayuda, un orden cronológico bastante exacto, establecer una secuencia, pormenorizar a diestra y siniestra, pero me seguiría pareciendo que le falta algo; no sé, tal como decía Goethe acerca de la historia de Napoleón, y uso estas palabras sólo como referencia; sentimos como si debiera haber en ella algo más, pero no sabemos qué. Fin de la cita. Y es tal cual con respecto a este jirón de tiempo, al derrotero de este hombre indócil, que vio un día arder todo el mundo a su alrededor. La historia de Antonio Soto Canalejo se me antoja inconclusa para él y para todos los que intentaron llegar al paraíso en la tierra, declarando la huelga general y a lomos de caballos. Quizás faltó en la Patagonia de aquellos hombres algo de ferocidad insurrecta, de instinto homicida, de esa transmutación cruenta que hace a los hombres pasar de víctimas a victimarios. No sabría decirlo. Ahora todo sería conjeturas, cálculo de probabilidades, estrategias de salón. No pienso caer en esa impudicia. Sólo me resta afirmar, y corro el riesgo de la aventura, que cuando Antonio Soto Canalejo y sus compañeros llegaron al territorio de Magallanes, con toda su bravura a cuestas, en este rincón austral, la siempre frágil llama de la rebeldía popular ya estaba apagada por completo, ya había caído en la cuenta del miedo pánico, ya la Idea de los anarquistas estaba sepultada bajo siete palmos de olvido puro; es decir, tierra muerta; y que desde entonces, en Magallanes, o más preciso que eso aún, en la Patagonia, la domesticación de los hombres, hasta nuestros días, es un hecho objetivo. Desde entonces, salvo las excepciones de rigor, mansedumbre, obediencia ciega, mirada ovejuna. Basta con decir que el mismo Antonio Soto Canalejo dejó sus huesos en la ciudad de Punta Arenas, no sin antes convertirse, con los años, en un ciudadano correcto, con nombre y domicilio conocidos, en un padre de familia ejemplar. Nada que agregar.

* El Ferrol, la misma localidad española en la que nació, en 1892, alguien a quien, Soto Canalejo habría conocido en sus años de infancia: Francisco Franco.
Fuente: http://mirandoalsur.blogia.com

1939: PEDRO AGUIRRE CERDA EN PUERTO NATALES



de "Ultima Esperanza: El paisaje y su habitante", por Jorge Díaz Bustamante

«Lleno de júbilo el pueblo de Natales recibe hoy a su excelencia, el Presidente de la República don Pedro Aguirre Cerda». «Con esta visita se cumple la promesa hecha por su Excelencia en los primeros días de su gobierno». «Esperamos que la estadía del primer hombre del Frente Popular sea provechosa para toda nuestra región y que ella sirva para solucionar algunos de los graves problemas que nos agobian».

Así saludaba el diario «Claridad» (23-11-1939) la visita de la primera delegación presidencial que llegaba a Puerto Natales. Junto al Presidente viajaban los diputados socialistas Julio Barrenechea y Juan Efraín Ojeda, este último genuino representante de los trabajadores de Última Esperanza.

El programa oficial de recepción y festejos en honor de S. E., el Presidente de la República, contemplaba como primeras medidas: embanderamiento general de la ciudad; desplazamiento de las autoridades departamentales hasta el Rubens, a objeto de recibir en ese lugar a la comitiva presidencial; llegada del presidente y recorrido por la ciudad; almuerzo popular en el Grupo de Caballería; visita a las reparticiones públicas y participación en la ceremonia de colocación de la primera piedra en el local de la Segunda Compañía de Bomberos (para la ocasión fue nominado padrino y primer socio honorario de la «Bomba Chile»).

De acuerdo a algunas versiones y testimonios, el presidente Pedro Aguirre Cerda se dio suficiente tiempo para apadrinar, en medio de todas estas actividades oficiales, a un niño kawésqar al que llamaban Manolo.

La I. Municipalidad otorgó al presidente una medalla de oro y se realizó un desfile frente a la Gobernación, con la participación del Grupo de Caballería, Escuela Militar, Escuela Naval, Cruz Roja, Bomberos, escuelas, instituciones y partidos políticos. La ciudad completa se volcó a este gran acontecimiento, donde con arcos de triunfo, instalados en diversos lugares de la ciudad, se saludó la presencia del presidente y su comitiva.

A las 18 horas se realizó un comicio público, donde hizo uso de la palabra José Muñoz Espinoza, alcalde de la comuna; el presidente del Frente Popular; el diputado por la circunscripción, Juan Efraín Ojeda y, don Pedro Aguirre Cerda.

En la oportunidad se entregó un extenso memorial, con los principales problemas que aquejaban al poblado y a la zona, con temáticas como colonización, problema educacional, servicios hospitalarios, problemas de las habitaciones, fondos para pavimentación provisoria, exploraciones petrolíferas, normalización de los FF.EE. y creación de nuevas industrias.

Existía un hospital que pertenecía a la Caja de Seguro Obrero y se hacía estrecho para una población de más de 5.000 habitantes; sin embargo, estaba en construcción el Hospital de la Benefíciencia, iniciado durante el gobierno de Ibáñez, que no había sido terminado, para lo que se solicitaron fondos especiales.

Para superar el grave aislamiento que se vivía se pidió la normalización de los servicios de los FF.EE. considerando que las mercaderías y correspondencia llegaban hasta con un mes de atraso. El gremio de obreros marítimos propuso la compra de un muelle y bodega para este servicio, lo que facilitaría la carga y descarga de los vapores.

En materia educacional se informó la existencia de sólo tres escuelas, insuficientes e inadecuadas para contribuir a la formación educacional de los niños y jóvenes natalinos. Se propuso la creación de una Escuela Granja y otra Vocacional, para preparar técnicamente a la juventud, pues los hijos de padres obreros no podían acceder y costear una educación superior.

Uno de los problemas más sentidos y urgentes era entonces (y todavía) la creación de nuevas industrias: «Las faenas ganaderas comprenden la Marca y Esquila y la Frigorización de las carnes -la Marca y la Esquila duran aproximadamente un mes y medio y la Frigorización de las carnes dos meses-, de lo cual se desprende claramente que nuestros obreros trabajan 3 meses y medio quedando el resto del tiempo en una cesantía forzosa». «Es este un problema que presenta caracteres de una gravedad extrema y que al mismo tiempo exige una enérjica y rápida solución del gobierno», (sic) La solución estimada entonces, pasaba por la creación de nuevas industrias que harían resurgir al territorio: «No faltan las materias para ello, por lo tanto sería fácil crear fábricas de tejidos, jabón, velas, y otros derivados de los productos grasos, curtiembres y fábricas de Calzados».

Gran parte de la superficie del territorio se encontraba en manos de poderosas firmas ganaderas. La comunidad manifestaba entonces: «Estas compañías, entre las que destaca la Sociedad Explotadora Tierra del Fuego, mantienen una política de expoliación de nuestros trabajadores y fruto de esta política exterior es el reciente movimiento que vuestra Excelencia ha tenido la ocasión de contemplar y que esta sociedad no evitó ni aún por vuestra visita. Las poblaciones del territorio viven oprimidas por estas sociedades que tienen cercados sus límites y en estas mismas condiciones se encuentra Puerto Natales, el que está limitado por la Explotadora sin tener cómo expandirse ni contar con terrenos que den paso a la producción agrícola necesaria para su mantención».

La propuesta era la subdivisión de tierras y la creación de cooperativas agrarias, en el entendido de una diversificación y masificación de la pequeña economía productiva, que sería el polo de desarrollo que haría surgir a la región de Última Esperanza.
Esta primera visita de un presidente provocó gran expectación en materia de logros para una región que se debatía entre el aislamiento y la marginalidad, brindada principalmente por las condiciones geográficas y autoridades que simplemente desconocían ampliamente las urgentes necesidades de una zona tan alejada.

Muchas de estas demandas fueron solucionadas paulatinamente a través de los años. Lo cierto es que la visita del presidente Pedro Aguirre Cerda y su comitiva marcó un acto de presencia y chilenidad en la región austral, que hasta entonces había permanecido olvidada por los diversos sectores políticos del país.

Al finalizar los festejos se realizaron fuegos artificiales en la plaza de armas y una retreta a cargo de la banda del destacamento «Pudeto» de Magallanes.

Un año antes, en las elecciones presidenciales de 1938, el abanderado del Frente Popular, Pedro Aguirre Cerda, había registrado una cifra histórica: ¡la más alta votación que haya obtenido un candidato en Puerto Natales y probablemente en el país! De un total de 978 votantes logró 926; es decir, el 97% de los sufragios.

BIBLIOGRAFÍA

Claridad, 23-11-1939
Noticias Gráficas de Magallanes, 1944.
Última Esperanza en el tiempo. Mateo Martinic Beros.
Fuente: http://mirandoalsur.blogia.com

CHILE + CULTURA EN PUERTO NATALES


Claudia Ledesma, productora ejecutiva del programa Chile + Cultura, manifestó que ésta es la segunda oportunidad que están en Puerto Natales realizando esta fiesta regional y que es el hito de finalización del programa para este año, luego de las jornadas participativas y reuniones con la comunidad y con los agentes culturales de la Región.

Ledesma se mostró satisfecha con la convocatoria a participar de la primera actividad que se desarrollo en la avenida Santiago Bueras, Espacio Musical para la juventud, y que se desarrolló a partir de las 15:30 horas del sábado y finalizó cerca de las 21,30 horas. El espacio del adulto mayor se inicio a las 19,30 horas en los salones del club deportivo Natales donde hubo una gran participación de adultos mayores.
Hoy domingo, las actividades partirán a las 15.30 horas con coros y orquestas en el templo parroquial María Auxiliadora; artesanía en calle Phillipi, frente a la biblioteca; Música Folklórica en el liceo politécnico Luis Cruz Martínez; literatura y teatro, “La vida según Neruda”; fotografía, Artes visuales, BioDanza, todas estas actividades en el liceo Politécnico Luis Cruz Martínez, e infantil en el liceo Gabriela Mistral y finalmente el cierre en el gimnasio del club deportivo Natales a partir de las 20 horas escenario central Suite Austral, Danza, Karukinka y obra de teatro “Fuertes Bulne”.

Juan Ojeda

Fuente:www.radiopolar.com

sábado, 23 de octubre de 2010

VECINOS DE LA JUNTA VECINAL Nº28 DE PUERTO NATALES, SE MANIFESTARON CONTENTOS, POR LA CONSTRUCCIÓN DE SU NUEVA SEDE



Felices se mostraron los vecinos y dirigentes de la Junta Vecinal Nº28, Población Eduardo Frei, por el comienzo de la ejecución del proyecto Construcción de su sede vecinal.

En terreno y acompañado del Alcalde de la Comuna, Fernando Paredes Mansilla y la empresa ejecutora de la obra, realizaron un recorrido por el lugar donde se construirá la nueva sede vecinal de la población Eduardo frei. Allí, explicaron sobre cómo se llevara a cabo el proyecto, informando en detalles el proceso de la obra.

Betsabe Ovando, Secretaria de la Junta Vecinal Nº28, y en representación de sus vecinos, manifestó que es un momento muy especial que esperaban por mucho tiempo, entregándole un especial agradecimiento al Alcalde de la comuna, por el importante trabajo que ha realizado, para conseguir los recursos y que en tan poco tiempo pudiese materializarse el gran sueño que tenían los vecinos por un largo tiempo.

Al iniciar el periodo como Alcalde y Concejales, uno de los primeros desafíos como gobierno comunal, fue precisamente trabajar de manera ágil para responder a un compromiso que adquirieron desde un principio con los vecinos del sector, ante lo señalado, el Edil Natalino manifestó que se encontraron con un gran desafío cuando los propios vecinos le plantearon la necesidad de contar con una sede “…gracias a una planificación del municipio, gracias a la aprobación del Gobierno Regional, a través del Fondo Regional de Iniciativa Regional (FRIL), y esto gracias también al apoyo de nuestros Consejeros Regionales, hoy ya es una realidad algo que los vecinos habían planteado los vecinos como un anhelo…”.

Más adelante, el Presidente del Concejo Municipal, señaló que el proyecto consiste en la construcción de 104 metros cuadrados, por un monto de $45.553.421 (cuarenta y cinco millones quinientos cincuenta y tres mil cuatrocientos veinte y un pesos),

viernes, 22 de octubre de 2010

COMENZO A EJECUTARSE PROYECTO DE AMPLIACIÓN DE LA JUNTA VECINAL Nº6 BARRIO ENDESA DE PUERTO NATALES



El gran compromiso realizado por el Alcalde de la comuna, Fernando Paredes Mansilla junto al Concejo Municipal, y la junta vecinal Nº6 Barrio Endesa, ya es toda una realidad, puesto que esta semana se realizo de forma oficial la entrega de la junta vecinal para el inicio de las obras de ampliación.

A través de un protocolo entre la empresa encargada de llevar a cabo la obra, el municipio de Natales y los dirigentes de dicha organización comunitaria, se realizo el traspaso de información de lo que será el proceso del proyecto.

Con la idea de traspasar toda la información del proceso de ampliación y remodelación de la junta, para que los vecinos y dirigentes tengan conocimiento de lo que se realizará, el municipio de Natales y la empresa Andescorp que estará a cargo de la obra, explicaron en detalles de lo que se intervendrá en dicha sede social, los cambios que se realizaran, los materiales en que será construido, etc.

Sara Antisol, Presidenta de la Junta Vecinal, manifestó su satisfacción por el inicio de las obras, destacando que el proceso de como se ha llevado a cabo el tramite es totalmente transparente, donde los dirigentes quedan en conocimiento de lo que se realizara en el proyecto de ampliación, entregándole un especial agradecimiento al Alcalde de la comuna, por el esmero y preocupación para que el proyecto ya sea una realidad.

Por su parte, el Alcalde de la comuna, Fernando Paredes Mansilla, manifestó que comienza una nueva etapa, la más importante como es intervenir la sede social, “…se está empezando a plasmar todo los resultados de reuniones de trabajo que hemos realizado con nuestros dirigentes vecinales de esta sede social, se ha hecho un proceso de llamado a licitación, cumpliendo todo los tramites la empresa Andescorp, quienes serán los encargados de realizar las obras, y hoy estamos en el proceso de la entrega de terreno, para iniciar las obras, el cual corresponde a 95 metros cuadrados que será intervenido y donde se ampliaran mucho más los espacios, obteniendo un salón, cocina, baños y oficinas más amplio, y que permitirá a nuestros vecinos desarrollar sus labores de forma más cómoda y ágil…”.

El proyecto de ampliación de la Junta Vecinal Nº6 “Barrio Endesa”, tiene un costo de $45.515.566 (cuarenta y cinco millones quinientos quince mil quinientos sesenta y seis pesos, en un plazo de ejecución de 84 días.

EL ROCK QUE SE HACE EN PUERTO NATALES.

EL FOLKLORE QUE SE HACE EN PUERTO NATALES.

GRACIAS A LOS FONDOS QUE ENTREGA EL MUNICIPIO DE NATALES, CLUB DE ADULTO MAYOR AMOR Y PAZ, GENERA SU PROPIO PROYECTO DENOMINADO MODA RETRO



A través de una visita hecha por el propio Alcalde de la Comuna de Natales, Fernando Paredes Mansilla, los abuelitos del Club de Adulto Mayor “Amor y Paz”, entregaron sus conocimientos y mostraron sus trabajos que realizan a través de un taller de costuras, gracias a los fondos entregado por el municipio de Natales.

El proyecto denominado “Abuelitos Moda Retro” y que fue financiado por el Fondo de Desarrollo Vecinal del Municipio de Natales, por un monto de $300.000.- (trescientos mil pesos), consiste en
La confección de prendas de vestir de uso constante por los abuelitos, como abrigos, delantales, pantalones, etc.

Ante tan importante iniciativa, la primera autoridad comunal, manifestó que se está realizando importantes reuniones y visitas a diferentes sectores de clubes de adulto mayor, para ver en terrenos cuales son las necesidades y las inquietudes que tienen nuestros abuelitos, señalando; “estamos liderando un proceso de trabajo que nos permite tener un contacto con todos nuestros clubes y que mejor manera de hacerlo en este importante mes del Adulto Mayor”, agrego además el edil Natalino, que la idea es hacer un levantamiento de información con todos los clubes, ya que hoy día cuentan con un programa del municipio dedicado directamente al trabajo con los adultos mayores.

Telma Andrade España, actual presidenta del Club, señaló que desde varias semanas están trabajando en el proyecto, que busca de alguna manera ocupar tiempo importante para el desarrollo social y personal de los socios que participan del club, a su vez, entrego un especial agradecimiento al Alcalde y el Concejo Municipal por la preocupación que han tenido para apoyarlos en este tipos de iniciativas.

En la actualidad el club de adulto mayor Amor y Paz, cuenta con 19 socios activos que trabajan una vez a la semana, esta organización fue fundada en el año 1998, cumpliendo en la actualidad 12 años de existencia como organización funcional.

jueves, 21 de octubre de 2010

MUNICIPALIDAD DE NATALES ESTA PREPARANDO UNA GRAN ACTIVIDAD RECREATIVA CON MOTIVO DEL MES DEL ADULTO MAYOR


El municipio de Natales, como siempre, se encuentra realizando los preparativos para celebrar el acto de culminación de la celebración del mes del adulto mayor, este próximo martes 26 de octubre a partir de las 15:00 horas.

Para ello el municipio de Natales está organizando una gran actividad recreativa, que se desarrollara en el estadio municipal Victor Borquez Miranda, y contara con la participación de los diversos clubes de adulto mayor que existen en nuestra comuna.

Fue el propio Alcalde, quien a través de los diversos medios de comunicación, realizo la invitación a todos los adultos mayores a participar de esta gran actividad “…en el marco del mes del adulto mayor y dentro del programa de nuestras actividades Tu Comuna en Movimiento, nuestro Concejo Municipal en conjunto con nuestros funcionarios del municipio, estamos organizando una gran actividad para este próximo martes 26, la idea es generar un espacio de sano esparcimiento, el cual hemos preparado alianzas que estarán repartidos a través de nuestro 16 clubes de adulto mayor, con la finalidad de participar en actividades deportivas, recreativas, con baile entretenido y diversos juegos de competencia…”.

Más adelante, el Edil Natalino, agrego que el municipio dispondrá de movilización para el traslado de todos los que participen en esta actividad, para aquello, 4 buses realizarán un recorrido por los diferentes clubes de adulto mayor el día martes 26 de octubre a partir de las 14:15 horas, para movilizarlos hasta el estadio municipal.

MUNICIPALIDAD DE NATALES COMENZO EL PROCESO DE INSCRIPCION DEL PROGRAMA JUGUETES EN NAVIDAD, A TRAVÉS DE LAS DIFERENTES JUNTAS DE VECINOS




Alcalde Fernando Paredes invito a todas las juntas de vecinos hacer entrega de sus listados de forma anticipada


Fue la propia autoridad comunal quien dio a conocer el llamado a todas las organizaciones comunitarias para participar y anticiparse en el proceso de inscripción para las entregas de regalos navideños.

Desde la anterior semana, el municipio de Natales lleva efectuando el proceso de inscripción del programa entrega de regalos navideños, para lo cual, la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), ya realizo la entrega de un oficio, señalando los cupos correspondiente a cada una de las organizaciones comunitarias, para que estas comiencen a trabajar en la etapa de la inscripción.

El Edil, Fernando Paredes Mansilla, manifestó que con mucha anticipación se han hecho los procesos de planificación de este programa navideño; “…el gran llamado que hago a través de nuestra DIDECO, es que nos hagan llegar sus respectivos listados pertinente a mas tardar el 02 de noviembre del año en curso, luego de ese plazo nuestro municipio inicia un proceso planificado a través del mercado público, realizar los llamados de licitación y eso requiere un tiempo para preparar la entrega de juguetes a todos los niños de nuestra comuna…”.

El edil Natalino, explico más adelante, que se está planificando una manera distinta de celebrar esta navidad con todos los niños de la comuna, señalando que todos los niños que tengan entre 0 a 8 años de edad se acerquen hasta su junta de vecino y los inscriban con anticipación.

Cabe recordar que el municipio de Natales el año 2009 hizo entrega superior a los mil doscientos juguetes, por lo que se estima que esa cifra aumente para el año 2010, por un monto de $5.000.000 (cinco millones de pesos).

FINGERE es un hecho histórico: primera película realizada en Puerto Natales



La primera semana de febrero de 2009 se presento finalmente en Puerto Natales la película de ficción titulada fingere y sin lugar a dudas fue un exito instantaneo, los pobladores de Puerto Natales han disfrutado de esa gran obra, conviene destacar que en el transcurso del tiempo esta cinta ha cosechado diversos premios en algunos festivales de cine.

La particularidad de este largo metraje de 1 hora y 42 minutos reside en el hecho de haber sido creado y producido por un grupo de conocidos y voluntariosos vecinos de Puerto Natales sin experiencia en cine.
fingere fue filmada en los alrededores de Última Esperanza, verdadero pulmón de la Patagonia chilena; y en Chicago, la segunda ciudad en importancia en E.E.U.U., en un período de tres años y medio –invierno de 2005 a diciembre de 2008–. En este proyecto trabajaron aproximadamente unos 95 aficionados incluyendo al Director y al Productor de la película. Otras 70 personas colaboraron de una u otra forma, lo que significa un total de 165 personas involucradas.


El título y la trama


La palabra fingere no existe en el español actual; es un verbo de origen latino que quiere decir “fingir” y de esta raíz proviene el sustantivo fictio que es “ficción.” Elegimos este título debido a que en última instancia, el tema principal es metaficticio; o sea, una ficción que habla de sí misma y de lo que sucede cuando se rompen sus leyes sagradas.


El argumento puede resultar bastante original: un personaje ficticio –Tertuliano– se escapa de sus autores; adquiere vida autónoma y decide hacer su propia película utilizando el popular juego de naipes llamado Truco, como generador de historias (mentiras). Como es natural, los truqueros piden un guión, pero Tertuliano les asegura que mientras jueguen, de sus propias mentiras surgirán naturalmente sus líneas. Nacen así cuatro historias muy cómicas que tienen un fuerte tono metafórico. El final es abierto y sorprenderá a más de alguno.


La película es entretenida, sencilla (aparentemente) y muy natalina o magallánica. Una segunda lectura permitirá a los expectadores descubrir que ciertas ideas fundamentales de Cervantes, Borges, Unamuno, Pirandello y otros, galopan desbocadas por la trama central de fingere, sin convertirla en un mamotreto pesado y aburrido.



Estimado lector, le damos la más cordial bienvenida a estas páginas cuyo objetivo final es proporcionarle anécdotas, fotografías, experiencias y comentarios que puedan servir para integrarlo a usted también a la familia de fingere, la primera película natalina.
Alejandro Ferrer, director
Fuente: http://web.me.com/alejandroferrer/Site/P%C3%A1gina_de_inicio.html

UN DÍA COMO HOY PERO DE 1520 HERNANDO DE MAGALLANES DESCUBRE EL ESTRECHO QUE HOY LLEVA SU NOMBRE


Hernando de Magallanes nació con el nombre de Fernao de Magalhaes, ya que vino al mundo en las cercanías de Oporto, Portugal, en 1480. Era hijo de Pedro Rui de Magalhaes y de Alda de Mesquita, pero estos murieron cuando tenía diez años. A los doce ingresó como paje en la corte de la reina Leonor, esposa de Juan II.
Con 25 años integró la flota de Francisco de Almeida, virrey de la India Portuguesa. Transformado en un avezado marino, tomó parte en varias batallas que sostenían los portugueses contra los turcos, aunque en las Molucas (Indonesia, también conocida en la época como la isla de las Especias) sufrió una herida que lo dejó cojo.
A los 30 años y ya ascendido a capitán, fue acusado de haber comerciado con el enemigo cuando combatía en el norte de África. Mientras su caso era investigado, regresó a la corte del rey Manuel I.
Inicio del viaje
Apoyado en sus estudios y en los de su amigo Rui Faleiro, astrólogo y matemático, Magallanes estaba seguro de que existía un paso en el extremo sur de Sudamérica que comunicaba el Atlántico con Asia. Sin embargo, como tal idea no era apoyada por el monarca portugués, Magallanes se dirigió al rey de España, Carlos I, quien aprobó el proyecto.
El 20 de septiembre de 1519, cinco carabelas y 250 marineros partieron de Sevilla bajo el mando de Magallanes, que se había nacionalizado español. El navegante no dejaba atrás solo a España, sino que también a su esposa, Beatriz Barbosa, y a su hijo Rodrigo.
Descubrimiento del estrecho
Luego de permanecer dos semanas en Brasil, al que llegaron luego de navegar dos meses en el océano Atlántico y aprovisionarse de alimentos y agua, siguieron hacia el sur buscando el ansiado paso.
Como el invierno arreciaba, esperó la primavera en el Puerto San Julián, ubicado en la Patagonia argentina, donde tuvo que racionar los alimentos, resistir un crudo invierno y controlar un motín en tres de sus naves.
Además, una de sus carabelas naufragó en una tormenta. Sin embargo, la tenacidad del navegante fue recompensada el 21 de octubre de 1520, al descubrir el paso que hoy es conocido como Estrecho de Magallanes, aunque él lo llamó de Todos los Santos. Sin embargo, mientras lo cruzaba, sufrió la deserción de una de sus naves: la San Antonio.
En noviembre, la expedición de Magallanes llegó a mar abierto, al que denominaron Pacífico. Por él siguieron navegando hacia el oeste durante 10.000 km, en una travesía en la cual murieron más de veinte hombres, por el hambre y el escorbuto.
En marzo de 1521 llegaron a unas islas que después se llamarían Marianas. La siguiente parada fueron las Filipinas, donde los indígenas los recibieron amistosamente. Magallanes prosiguió hacia Leyte y Cebú, donde obtuvo del rey su conversión al cristianismo y el vasallaje a la Corona española. Sin embargo, cuando Magallanes estaba cerca de completar la primera vuelta al mundo, el 27 de abril fue muerto por los nativos de la isla Mactán durante un enfrentamiento.
Fue entonces que asumió como capitán el vasco Juan Sebastián Elcano. Sin embargo, los 110 sobrevivientes eran escasos para navegar las tres carabelas que quedaban, debido a lo cual incendiaron la Concepción, y se dirigieron hacia las Molucas.
Fuente. www.radiopolar.com