lunes, 12 de septiembre de 2011

Marino Muñoz Lagos escribe sobre Francisco Coloane


La fascinación del marino volcada en un rico océano de palabras


Este singular hombre lleva el mar en la sangre y lo asocia con la Antártica para señalar el origen de la vida


En ninguna parte del mundo sostuvo el escritor Francisco Coloane, he tenido el honor de asistir a la inauguración de una librería, señaló al acompañar el nuevo local de Studio. Punta Arenas le brindó ésta, entre otras satisfacciones, como la de haber recibido el título de Doctor Honoris Causa en la Umag.

De origen chilote, Coloane siente un especial influjo por Magallanes, que como escenario definió su vocación marítima, y por la que siente un gran respeto literario: ha tenido siempre grandes escritores magallánicos, entre ellos su amigo Juan Marín, a quien una vez desobedeció como médico. No quiso operarse, y como saldo se recuperó milagrosamente de un padecimiento, cuya cura atribuyó a la influencia del océano. Desde entonces porfiadamente creyó más en el mar que en los doctores.

Humilde respeto

A sus 86 años, este literato es toda una personalidad en el mundo de la literatura, que con el peso de las vivencias y letras transcurridas se expresa en forma tan estricta como desenfadada. Lo comprobamos al preguntarle, ¿qué mensaje daría a sus lectores?.

El respondió con soltura: que si los aburre el libro, no compren nunca más un libro mío.

Antes de preguntarle el porqué de esta afirmación, señaló que el crítico literario ALONE (Hernán Díaz Arrieta) leyó el Ultimo grumete de la Baquedano, viajando en el tranvía, y que luego de terminar ambas cosas (el viaje y el libro) le dijo que tenía pena, porque hubiera querido que el libro fuera mejor y más largo. Agregó que él me impulsó en esto de andar por todos lados hablando de mí mismo. No fui amigo de él, pero lo respeto.


Antártica

Su filosofía marítima lo lleva a plantear una singular teoría del origen de la vida en el planeta: Gunnar Anderson, haciendo sondajes en Lago Fagnano y después en Georgias del Sur, en la barrera del capitán Larvick, encontró que el origen de la vida está en el fondo del mar en la Antártida (he estado viajando durante dos meses y medio allá).

Cita a Pío Baroja cuando dice: si el planeta tierra fuera un dios el mar sería su cerebro, y junto a la evidencia de otros autores señala: todo nos dice que somos descendientes de Neptuno.

Además de tomar al continente blanco como cuna de la vida, hoy se abocará a escribir la odisea del Antártico, buque pionero del capitán Larsen que hizo tres viajes a la Antártica, y que en su último viaje fue triturado por el hielo. En homenaje a él existe en todo mapa la barrera de Larsen.


Ballenas

De su primera llegada a Punta arenas destacó que lo recibió un sol maravilloso, cuando vi el ocaso de esa tarde, el sol se metía en la península de Brunswick y había una ballena azul que se iba a comer el sol, pero luego noté que eran varias que formaban un todo y conté 11 en mi trayecto.

Criticó el que en la actualidad esta especie desaparezca por culpa de la depredación del hombre, especialmente en la Antártida.

Creo los niños de Punta Arenas deben aprenderle a los onas, que ya hicieron poesía con las ballenas. Les llamaban ozén y tenían una leyenda. Entonces la poesía y la pintura están regalando posibilidades de captar a la ballena desde el cielo para abajo para quien quiera, pero hay que saberlo hacer.
Fuente: milodoncitychachacha.blogspot.com